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CANCIONES SATÍRICAS
Humor y poesía han sido siempre una pareja temible. Poner en solfa al poderoso, al necio o al rival; reírse de uno mismo y de los demás, es, además de un placer divino, una necesidad irrenunciable, casi fisiológica. Desde los coros de la Comedia Antigua y las cantigas de escarnio medievales, este impulso incontenible de ciscarse en lo más barrido (como decía Juan de Mairena) ha dado lugar a algunos de los mejores versos de toda poesía: breves apuntes punzantes, ingeniosos y a menudo lapidarios. La pluma del cantor anónimo, como la del satírico ateniense, usa veneno en vez de tinta: quien recibe su impacto nunca lo olvida. El cornudo
El gachó viene de arar
y no cabe por la puerta
y la María le dice:
agacha la cornamenta. 5
Pobre gachó, cómo llora
por culpita de un querer,
de un querer.
A la ventana no vayas
porque la María 10 tiene otro querer. El sereno
El sereno de mi calle, ay, sí, sí, tiene la voz muy bonita, que cuando canta la hora, 5 ay, sí, sí, parece una señorita.
A la buena, amor, que duerme, niña tranquila, a la buena, amor, que sabes 10
que
por ti velo . A la buena, amor, que andando las once y media, ay, sí, sí,
que
me lo ha dicho el sereno.
15 El sereno de mi calle ay, sí, sí, me quiere quitar la novia; esta noche lo veremos ay, sí, sí, 20 con su chuzo y mi pistola.
A la buena, amor, que duerme, niña tranquila, a la buena, amor, que sabes
que
por ti velo . 25 A la buena, amor, que andando las once y media, ay, sí, sí, que me lo ha dicho el sereno.
Me fui al mar a por naranjas
5 Si los curas comieran
Pelitos de ratón
Por estarte peinando
pelitos de ratón,
por estarte peinando
robaron el mesón.
5
Robaron el mesón,
le vuelven a robar,
por estarte peinando, morena resalá. Seguidillas
Vamos, muchachos, vamos a la carretera y de paso veremos las carteleras. 5 Las carteleras, la foto Pepe, que es lo más grande
que
el pueblo tiene. El perro de Boyero 10 hace diabluras porque ha visto a Juperro con la basura; y hasta los perros están contentos 15 por ver el cargo que le habían puesto.
Le quitan la basura, le dan el lazo por ver si coge alguno 20
de
los de Abasto y al pepinillo y al pepinero y al pajarillo
del
mes de enero. 25 Gastan las taberneras medias azules a costa de borrachos
y
de gandules. Un cazador cazando 30 mató dos ciervos y se llevó a su casa los cuatro cuernos; y su mujer le dice: pobre ignorante, 35 con los que yo te pongo tienes bastante. |